TRAPANI y su vecina ERICE en Sicilia, Italia, a bordo del Azamara Journey:

Capital de la provincia homónima, esta antigua ciudad escenario de grandes batallas e invasiones de diferentes culturas, junto con bajar tomaremos la excursión guiada que nos llevará primero a la ciudad medieval de Erice y luego a recorrer el casco histórico de Trapani.  Como hay tanta historia, refresquemos un poco lo que nos comunicó la guía sobre estas dos ciudades.

Trapani (Tràpani en siciliano) es capital de la provincia de Trapani, de Sicilia (Italia) con algo más de 70.000 habitantes,  localizada frente a las islas Ágatas en el extremo noroccidental de Sicila. Famosa por sus salinas y sus molinos de sal, y por los restos arqueológicos fenicios encontrados en el islote de Mothya (hoy San Pantaleón), situado frente a dichas salinas.

El antiguo nombre de Trapani era Drépano (lat. Drepanum) o Drepana, denominada así por los griegos por su la forma de hoz, apreciable desde Erice en días despejados. Sus calles están repletas de fachadas barrocas como la mayoría de los pueblos sicilianos, iglesias y monumentos como verán en las fotos a medida que nos acercamos a puerto.


 

Durante siglos los yacimientos de sal y sus industrias han creado un entorno único de gran relevancia cultural y económica. Esta ruta recibe el nombre de Vía del Sale. La provincia de Trapani produce sola más vino que la Toscana y el Piamonte juntos, o más que naciones enteras como Hungría, Austria o Chile.

En sus costas desembarcó Garibaldi, cuya estatua pedestre divisamos desde el barco, con sus tropas de "Camisas Rojas" para comenzar lo que pasaría a la Historia como la unificación italiana de 1860. Según relatara Virgilio en la Eneida, es  aquí donde murió Anquises, padre de Eneas, cuando viajaba  desde Troya a Italia con intenciones de fundar una nueva ciudad.

 

En la mitología romana, en esta ciudad la diosa Ceres perdió su hoz buscando desesperadamente a su hija Proserpina, raptada previamente por Plutón en el lago Pergusa.

 

Entre cuentos e historia ascendemos por una carretera con buenas y grandes curvas hasta la ciudad de Erice, en medio de una densa neblina y con temperaturas que a más de uno obligó a abrigarse, llegando al estacionamiento que da a la  Puerta de Trapani en Erice, de origen normando,  donde tras una breve explicación de nuestra guía sobre la posición en el mapa, comenzamos a subir por calle de piedra Vitorio. Emanuelle  II hasta la Piazza  Umberto, centro de mayor actividad de la ciudad.


Erice fue una ciudad de Sicilia al oeste de la isla a unos 10 km de Drepana (Trapani) y a 3 km de la costa. Una montaña también llevaba este nombre (monte Eryx o monte Ericus): era un cerro aislado que da la sensación de más altura de la que tiene (666 metros). Tanto la ciudad como la montaña se llaman actualmente San Giuliano.


La primera parada en el camino, sobre una calle transversal, es en la Iglesia Mayor de Erice, Chiesa Madre, Santa Maria della Asunta, del siglo XIV, que fue construida  bajo el reinado de Federico de Aragón. Una curiosa característica externa es el campanario separado de la iglesia, que en realidad fue una  torre de vigilancia de la época aragonesa allá por el siglo XIV. La puerta de la iglesia y el interior es de estilo gótico pero con diferencias de fechas y muy raro verlo en Sicilia.

 

Siguiendo por la vía el Corso Vitorio Emamuelle II notamos una gran cantidad de tiendas predominantemente de artesanía local en telas y cerámica, algunos hoteles y posadas con unos patios interiores espectaculares y la famosa pastelería de Erice.

Entramos a degustar parte de esta famosa pastelería, quizás en el lugar más emblemático de Erice, la Pasticceria de Maria Grammatico y saboreando el tradicional CANOLI, una especie de enrollado de galleta dura relleno con crema y de un sabor y tamaño espectacular como verán en las fotos, y si no, pregúntele a Arturo, receta heredada de sus ancestros que preparaban la pastelería en el convento de las hermanas de San Carlos.

De aquí continuamos hacia la Piazza Umberto I, centro neurálgico de Erice como ya dijimos antes, donde nos dieron un tiempo libre para caminar las empinadas, empedradas y zigzagueantes calles llenas de historia y leyendas. En esta plaza tenemos el ayuntamiento y  el Museo Cordici, lleno de historia, lamentablemente cerrado, aunque con el tiempo que disponemos hubiera sido inútil intentar visitarlo.


 

Calle arriba pasaremos primero por la Piazza San Doménico y su iglesia, sede del Centro Científico Ettore Majorana, las iglesias de San Giuliano y San Martín o la extramuros iglesia de Santa Ursula y la Addolorata .


 Unas 60 iglesias tiene Erice, destacando otras en nuestro pasear como  el convento de San Carlos y la iglesia de San Pedro y convento de Clarisse, de hermanas en claustro, donde por dentro podemos presenciar las ventanas por donde los ancestros de María Grammatico, que tenían la receta original de sus pasteles, se las pasaban a las hermana.

La ascensión concluye con la entrada a los castillos Pepoli, en los jardines del Balio, edificio normando gestionado por manos privada, y el Castillo di Venere, en estado ruinoso, pero que sugiere los tiempos de gloria cuando  por el siglo XII se construyó sobre el templo de Venus (Venere).

Los Jardines del Balio toman el nombre de Baiuolo, el gobernador normando que residía en el castillo circundado por este parque. Extraordinarias las Torres del Balio, construidas por los Normandos para reforzar las defensas del castillo y la Torreta Pepoli, construcción tardo-morisca empinada encima de una roca.

Desde el Balio se puede disfrutar de un panorama indescriptible, que aunque con algo de bruma, se puede ver a lo lejos Monte Cofano, las islas Egadi, las salinas y todas las localidades cercanas, incluso se dice que en días despejados la vista llega hasta el volcán Etna o Túnez..


 La Iglesia de San Juan Bautista con su gran cúpula que vimos de lejos, también debe ser mencionada en este momento.

 

 Después de la sesión obligada de fotos en los jardines, con tomas hacia y desde el castillo, la torre medieval, la torrecilla de Pepoli, los jardines y el Castillo, saturados de historia bajamos caminando hacia el estacionamiento, pasando de nuevo por la Puerta de Trapani y tomar el autobús de regreso con impresionantes vistas hacia el monte y la playa, a pesar de la fuerte bruma que nos acompaña.

 

Llegamos al centro, muy cerca del barco, y nuestra guía nos invita a caminar el centro histórico de Trapani, informándonos que ya no quedan muchas tiendas exclusivas porque se han mudado a la parte más moderna y centros comerciales, pero que todavía queda alguna, así que entre monumentos e iglesia, se puede hacer un poquito de shopping.

Entre las muchas iglesias, se destaca el santuario de la Virgen de Trápani, un conjunto arquitectónico edificado entre el siglo XIII y el XVII., lo que antiguamente fue el convento dominicano anexado al santuario, hoy en día aloja el Museo Pepoli, la Catedral, la iglesia

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del Sagrado Sacramento. Entre los monumentos la Torre del reloj al lado del Palacio Municipal y la fuente  del Tritone al lado del mar al final de la Calle Vitorio Enmanuele, donde, como verán en las fotos, tuvimos la oportunidad de ver al alcalde de la ciudad paseando como cualquier ciudadano en común en su bicicleta.

 

Regresamos al barco por el camino de la costa y poco a poco cada uno fue subiendo para prepararnos a zarpar hacia otro destino.

 

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