TALLIN, Estonia.

El noveno día a las 07:00 de la mañana, llegaremos a TALLINN, la capital de Estonia, una encrucijada Medieval situada en la Bahía de Tallin del golfo de Estonia en el Mar Báltico. No solo es un gran puerto y estación naval, sino también un importante centro industrial. La Ciudad es conocida también como REVAL. En el año 1248, Tallin recibió derechos de ciudad otorgado por los daneses, que entonces controlaban la región, pero los estonianos prefirieron llamarla Tallin y no Reval como la siguieron llamando los daneses y alemanes.

En el siglo X los estonianos construyeron un castillo en la parte más alta de la ciudad para protegerla, conocido como TOOMPEA. La historia de Tallin ha estado marcada por el dominio de otras naciones que han forjado su destino, debido a la gran importancia marítima y comercial. Durante estos períodos de ocupación ha tenido gran progreso en construcciones y la red de calles, sobre todo entre los años 1219 y 1346, que se construyó la muralla que la rodea y el edificio del ayuntamiento, la casa gremial, varias iglesias y conventos, y casas para almacenamiento de mercancía.

Durante la dominación Sueca entre los años 1561 y 1710, Tallin alcanzó un gran desarrollo comercial. Durante la Gran Guerra del Norte, la ciudad pasó a manos Rusas, pero esta situación no representó grandes cambios para la región. Pedro El Grande ratificó los antiguos privilegios de la ciudad que los suecos y daneses habían garantizado con anterioridad. Esta influencia rusa se puede notar en construcciones como el palacio Kadriorg y todo el conjunto del parque que lo rodea. El comité de salvación para Estonia del 24 de febrero de 1918, declaró la República independiente de Estonia, como una democracia independiente. Para ese entonces, durante la guerra entre Alemania y Rusia, Estonia se mantuvo neutral, sin embargo las tropas alemanas ocuparon Estonia y rehusaron reconocer su independencia. Una vez retirado el ejército alemán, Estonia recuperó el poder con un gobierno temporal, sin embargo el país perteneció a Rusia desde 1944 hasta 1991, período donde se logró un gran desarrollo industrial.

En el mes de agosto de 1991, Estonia declaró el restablecimiento de su independencia, y en 1994, las últimas tropas rusas abandonaron el país. En Tallin hay mucho que ver, hacer y disfrutar, es una ciudad llena de historia y de un alto contenido musical. Le invitamos a visitar la ciudad a pie desde la parte más alta, a la cual llegarán en 5 minutos en taxi desde el puerto ($10), y caminando por todas las estrechas y empinadas calles, hasta llegar a la parte vieja limítrofe de la ciudad moderna.

Pueden entrar en el castillo de TOOMPEA,o simplemente caminar por el frente donde se encuentra la casa rosa del Parlamento construido en el año 1773, y localizada en la gran plaza frente a la catedral Alexander Nevsky, de 1894 construida al verdadero estilo ruso de las tradicionales iglesias de Moscú y San Petersburgo del siglo XVII, con las cúpulas con forma de cebolla. La cantidad de edificios religiosos es asombrosa. La iglesia de Nigulisti (de San Nicolás) dedicada al Santo Patrón de lo Marinos, alberga en su interior un gran museo y sala de conciertos (en todo cobran por entrar). Fue construida en 1230, pero un incendió en el siglo XV la destruyó parcialmente, siendo reconstruida posteriormente. La catedral TOOMKIRK, la iglesia más antigua de Tallinn, contiene un magnífico altar barroco. Kiev in de Kok (Torre del cañón), es la torre de “cañón” mas alta de toda la ciudad vieja.

La esplendorosa plaza del ayuntamiento con la encrucijada de varias calles, comercio y restaurantes la hace acogedora para descansar un rato, encontrarse con amigos y tomar buenas fotos (y tragos). Su particular edificio tipo iglesia, es el único desde su construcción en la edad media, que se mantiene intacto en todo el norte de Europa. Desde el año 1530 en la punta de la aguja de la torre del ayuntamiento, hay una veleta que representa a un guerrero. Es el viejo TOOMAS, uno de los más conocidos símbolos de la ciudad.

Gran cantidad de museos y salas de música, mas de veinte torres, el resto de iglesias, muros y construcciones medievales, como el convento Dominico, complementa un hermoso lugar a visitar. Entre las “curiosidades” o anécdotas, dos papas fritas y una Coca Cola, cuestan unos $9 en McDonald, pero no pueden protestar porque es quizás el único lugar donde el “baño” es gratis, no común en Europa. Otro detalle curioso, es que te puedes topar con algún taxista o persona del pueblo que habla algo de español, y todo por la influencia de nuestras "novelas venezolanas". Estamos seguros que te llevarás una buena impresión de esta agradable ciudad.

Lamentablemente nos vamos temprano, ya que a las 15:00 horas estaremos zarpando a otro día de navegación, así que nuestra recomendación final es levantarse hoy temprano para aprovechar al máximo la mañana en Tallin ya que a más tardar a las 2 de la tarde debemos estar buscando el regreso, que, aunque el puerto es bastante cerca, no podemos correr riesgos de llegar tarde. Mientras el barco parte por la bahía de Finlandia, recuerde que en la parte norte tenemos la ciudad ya visitada de Helsinki, podemos pasar la tarde comiendo o tomando algo en la gran terraza de popa o en el borde de la piscina, y por la noche otra gran cena y otra espectacular función de teatro. La moneda en Estonia es el EURO.