El reporte de nuestro diario Celebrity Today! informa:
 

MARSELLA


Marsella, la segunda ciudad más grande de Francia, está situada en el sur del país, en el Golfo de León, que es parte del Mar Mediterráneo.

Es un gran puerto de mar y un importante centro comercial e industrial; un canal la comunica con el Ródano, y también puede accederse a la ciudad por tren o por avión. El puerto de Marsella está considerado como el más importante del Mediterráneo: por él pasa un volumen anual de mercancías de varios millones de toneladas.
 

Los principales productos de importación son vino, fruta, aceite de oliva, petróleo, cuero y piel, y los productos agrícolas. Exporta vino, licores, alimentos procesados, cemento y productos metalúrgicos. Las principales industrias de Marsella son los astilleros y las refinerías de petróleo.

La ciudad tiene más de 2.500 años, y conserva el encanto de lo antiguo. Sin embargo, fue ocupada y seriamente dañada por la Segunda Guerra Mundial, lo que motivó un programa de reconstrucción con edificios modernos de varias plantas. El centro de la ciudad es un laberinto de pasajes y calle estrechos que conducen a las avenidas y edificios más modernos.

El Panier, o casco antiguo, es la estrella de todas las guías de viaje, es donde se concentran todos los sitios famosos y antiguos de la ciudad.


Notre Dame


Uno de los monumentos más interesantes es Notre Dame de la Garde (la Basílica de Notre Dame), que domina la ciudad desde la cima de la colina de La Garde que da al puerto viejo. El paseo ofrece una visita maravillosa de la ciudad y sus alrededores.


La basílica es de estilo romano-bizantino y está dividida en dos partes: la inferior, con la zona de oración y la cripta, y la superior, dedicada a la Virgen María, cuya estatua dorada del escultor Lequesne remata el campanario. La iglesia fue inicialmente parte de un programa de construcción que se llevó a cabo en época de Napoleón. Se tardó casi 10 años en construir, desde septiembre de 1853 a junio de 1864.


La colina ha tenido siempre tres objetivos principales: ha sido lugar de vigilia, a la vez que punto estratégico militar y sitio de significación religiosa y devoción de la ciudad por los marineros.
Otros monumentos interesantes son:


· El palacio de Longchamp (Palais Longchamp), con sus jardines y fuentes creados por Espérandieu en 1869.


· Los fuertes de San Juan y de San Nicolás, que se construyeron para defender el puerto viejo. El puerto viejo (Vieux-Port) sigue siendo el corazón de la ciudad 2.600 años después de que lo fundaran los griegos. La parte más importante del puerto viejo es la lonja del pescado de Quai des Belges.


· La Catedral de la Mayor es una de las más bellas muestras de arte románico de la región. Se trata de una gran catedral de estilo bizantino que data del siglo XI, con espectaculares cúpulas construidas en el siglo XIX (1852-1893). Parte del edificio original fue demolida para hacer sitio a la nueva y más grande catedral.


Otros lugares de interés


Marsella tiene varios museos; uno de los más bellos e interesantes es el Musée de la Faïence, un museo de objetos de barro, situado en el Parque Montredon. El Château Pastré es una mansión del siglo XIX, construida por Eugéne Pastré, un mercader y naviero marsellés. El museo contiene más de 1.500 piezas de la porcelana de Marsella y sus alrededores.


Dos museos flanquean el Palacio de Longchamp: el Museo de Historia Natural. El museo de Bellas Artes alberga obras de Rubens y otras de pintores flamencos. También hay varias esculturas del siglo XVII realizadas por es escultor marsallés Pierre Puget.


El Museo de historia Natural ofrece una visión de la evolución del planeta Tierra y tiene exposiciones de animales, plantas y seres acuáticos; entre ellas hay una colección de mariposas que cuenta con un total de 2.918 especimenes. Entre sus exposiciones permanentes se cuentan la Sala de los Safaris, la sección de la Provenza y la de Prehistoria.


El Jardin des Vestiges (Jardín de las Ruinas) es un bonito parque arqueológico en el centro de la ciudad. En él se pueden ver las ruinas de los muelles del siglo I, y la entrada a la ciudad-fortaleza griega del siglo IV. Un acuerdo subterráneo conserva varias paredes y torres de piedra que se usaban hace 2.000 años.

 

Marsella se ganó hace tiempo mala fama por sus índices de delincuencia. Aunque la ciudad es mucho más segura hoy en día, se debe llevar precaución cuando se pasee por sus calles.

Un lugar también recomendado  para un bonito recorrido durante la visita a Marsella, es la vecina ciudad "romana" de ARLÉS, con su Coliseo Romano, su mercado de productos agrícolas de fin de semana y su gran historia desde los Celtas hasta la época medieval pasando por el Imperio Romano. Más información sobre MARSELLA, aquí.