Helsinborg perteneció a Dinamarca hasta el año 1658, que fue cedida a Suecia. Se encuentra en el lado sur, separada de Helsinger en Dinamarca por el estrecho de Öresund o “El Sund” como es conocido en el lenguaje marino, donde está anclado nuestro flamante CONSTELLATION. Es puerto casi obligatorio para los barcos que entran o salen del Mar Báltico.

La ciudad estuvo bajo dominio Danés durante la mayor parte de la Edad Media, custodiada por un castillo que controlaba las regiones del sur, ahora parte de Suecia. Se considera que el año de la fundación fue el 1085 D.C., cuando fue documentada por una escritura del rey danés “Knut, el Santo”, sin embargo los arqueólogos creen que fue habitada durante miles de años antes.

Gracias a su estratégica ubicación en la parte más angosta del estrecho, la ciudad fue víctima de infinidad de ataques. Los daneses la recuperaron en varias ocasiones, y así mismo la volvían a perder, dando como consecuencia la merma de la población que llegó a ser de apenas 700 personas. Los suecos logran expulsar a los daneses finalmente en el año 1710.La prosperidad y crecimiento comienza con la construcción de un ferrocarril en el siglo XIX, hasta llegar al día de hoy a poco mas de 110.000 habitantes, lo que hace de Helsingborg, una agradable y próspera ciudad.

El crecimiento de la ciudad fue acompañado del excelente tráfico a través de su puerto, fábricas, yacimientos de carbón y una fuente de agua mineral del famoso manantial de Ramlösa.
 
Helsingborg es conocida también por sus playas, su equipo de fútbol, el teatro “Helsingborgs Idrotts Förening” y su auditorio con su muy renombrada orquesta sinfónica.

Todos los años, alrededor de 20.000 personas, pasan por “Knutpunkten”, edificio construido totalmente de vidrio, que sirve como terminal de transbordadores, buses y trenes, sede de un enorme centro comercial y un helipuerto. Impresiona el estacionamiento externo para las bicicletas y el entrar y salir de gente continuamente.

Visitamos el edificio quizás más emblemático de la ciudad, la torre KARNAN, marca indiscutible de la ciudad, y construido en el año 1400 para proteger Helsingborg de los daneses. La estructura de la torre y el castillo de arenisca de 35 metros de altura, originalmente estaba rodeada de muros. Fue destruida en el año 1894, pero reconstruida poco mas tarde con revestimientos de ladrillos de terracota.

Hacia el norte se encuentra el castillo SOFIERO, construido en 1885 y residencia de verano del fallecido rey GUSTAV VI Adolf, quién a su muerte se lo cedió a la ciudad de Helsingborg. Es famoso por su impresionante jardín de flores, funcionando actualmente como museo y centro cultural.

La Iglesia de Santa María (Mariakyrkan) es la mas antigua de la ciudad, construida en el siglo XII , en arenisca, y como fiel exponente de la arquitectura gótica. Tras varias destrucciones y remodelaciones, fue reconstruida finalmente con arquitectura renacentista por la iglesia protestante. Sus naves internas son impresionantes, al igual que los vitrales y púlpitos. Tanto sus alrededores como el resto del renovado pueblo, lo encontramos lleno de estrechas y limpias calles, café, bares y restaurantes al aire libre, y gente agradable que quiere y disfruta su ciudad.

Suerte tuvimos de disfrutar de un agradable clima, que motiva a los citadinos, al igual que el resto de Europa en estos días, a sentarse en los bancos de la plaza a tomar el sol, salir a disfrutar una bebida refrescante, un café y charlar con los amigos. Otra ciudad que disfrutamos a las mil maravillas.

Otros lugares que ver, el Museo Fredriksdal, al aire libre, La Universidad de Lund fundada en 1660, la entrada de los Ferrys desde el Faro y el monumento a los Pioneros.