Casablanca, Marruecos, antigua medina

 

 ​Un lugar que siempre quisimos visitar,  y gracias a Cruises Only hoy tenemos la oportunidad de hacerlo, es CASABLANCA en la costa oeste de Marruecos sobre el océano Atlántico y a 80 kilómetros al sur de RABAT. Es la ciudad más grande de este país africano, capital económica y la más poblada con casi 5 millones de habitantes.
El nombre CASABLANCA se debe quizás al hecho antiguo cuando  los marinos portugueses,  que costeaban por este lugar, la identificaban por una pequeña casa blanca situada sobre la colina de Anfa, «a casa branca», habitada por las tribus Bereberes.

 

La urbanización y la arquitectura  de Casablanca, están marcadas por diferentes estilos, que van desde el neo-morisco al art-deco, ya que durante muchos decenios fue una  “ciudad laboratorio”  de los grandes arquitectos del mundo. Por otra parte, la ciudad ha sido testigo de grandes proyectos, como la mezquita de Hassan II, la Marina de Casablanca y el « Twin Center », y atrae cada vez más a los inversores inmobiliarios como podremos apreciar en nuestro recorrido fotográfico.

 

 Desde temprano en la cubierta pudimos apreciar la llegada del MARINA a puerto y su labor de atraque, con la lancha Piloto siempre cerca y gran cantidad de pequeñas lanchas de pescadores a nuestro alrededor, así como observar  el fantástico minarete de 210 metros de la imponente Mezquita  Hassan II.

 

A las 09:00 de la mañana ya nuestro barco está amarrado al puerto y clareado para comenzar a desembarcar, pero como nuestro tour guiado del barco es después del mediodía, decidimos un grupo bajar por nuestra cuenta  a conocer la “medina vieja”, muy cerca del puerto y de gran tradición en Casablanca.

 

El barco ofrece transporte gratuito hasta el centro, ida y vuelta, a un par de cuadras de esta modesta medina antigua y al lado, en gran contraste de modernismo y lujo, el Hotel Hyatt de Casablanca.

Esta medina vieja nos dio una  idea de lo pequeña que fue la ciudad previa al gran desarrollo urbanístico francés y que a pesar de ser la más antigua de Marruecos, no tiene ningún edificio medieval como en otras ciudades, sino construcciones del siglo XIX.

 

Entramos por la esquina nordeste de la Place des Nations Unies, cerca de la restaurada torre del reloj recibiendo las primeras impresiones  con viejos y deteriorados techos y paredes, callejones construidos sin mucho orden, unos más angostos que otros, pero todos repletos de puestos de venta de cualquier cosa se nos pudiera ocurrir, igual también sin mucho orden, encontrando por ejemplo, puestos de pescado al lado de ropa,  y gallinas vivas frente a las aceitunas, y todo, mezclado más aún, en la misma deteriorada zona residencial, y lo que lamentablemente en esta primera impresión nos llamó la atención fue la falta total de una “Casa Blanca”

 

Muchas imitaciones de marca, como carteras y zapatos baratos, vestidos típicos y mucha pero mucha gente a medida que avanzaba el día. Tenemos una buena muestra fotográfica de esta visita, que si bien es cierto en algún momento pudo ser desagradable por el sucio y malos olores en algunos callejones, también es cierto que impera seguridad de la misma población y es algo definitivamente típico y que debe visitar cualquier turista al menos una vez, comprarse alguna prenda típica y probar las espectaculares aceitunas. Esta antigua o vieja medina cuenta por supuesto con su mezquita donde todos los fieles se dan cita los viernes, la Mezquita de Chleuh.

 

Casablanca...por la tarde...City Tour...de Oceania Cruises.

 

Reunidos todos poco antes de la hora prevista en el Marina Lounge, a la 01:30 en punto de la tarde salimos en fila con otros participantes del crucero hacia el autobús No. 24 donde el guía local nos lleva a un City Tour por los lugares más emblemáticos de Casablanca, y por supuesto, estando cerca del puerto sobre un promontorio artificial en la playa atlántica, comenzar la visita por la Gran Mezquita  de  HASSAN II, en un día bien soleado y con clima mediterráneo, no sin antes mostrarnos a nuestra izquierda el Ricks Café , inspirado en la película  "Casablanca", protagonizada Humphrey Bogart e Ingrid Bergman en 1942, restaurante copiado por una norteamericana fanática del cine, Kathy Kruger, una antigua diplomática estadounidense y que bien me hubiera gustado bajar a tomar un vinito, pero quedará para otra ocasión, quizás cuando vuelva con mis hijos y nietos .  

 

La famosa Mezquita de Hassan II, se  localiza en el Boulevard Sidi Mohammed Ben Abdallah (dirección Aïn Diab), barrio de las chabolas,  haciendo nuestra primera parada, que luego de una pequeña explicación de nuestro guía bajo el radiante sol,  nos quedó un tiempo libre para visitar la mezquita y sus alrededores. La mezquita es considerada la más alta del mundo con su minarete de 210 metros de alto, cuyos rayos láser pueden ser vistos a varios kilómetros de distancia, y como templo, el segundo más grande después de la mezquita de La Meca.

 

Cuenta con tecnologías de punta, como la resistencia a terremotos, el techo que se abre automáticamente, suelo climatizado y  puertas eléctricas. Es de las pocas mezquitas del mundo musulmán que permite la visita a los turistas no musulmanes, aunque por los horarios solo algunos pudieron entrar.

 

 

 

Designar a la ciudad de  Casablanca como sitio de construcción fue decidida por el rey Hassan II, en cuyo honor lleva su nombre, ya que, según palabras del rey, la importancia del poderío económico de la ciudad, merecía una obra de esta magnitud que la diferenciara del resto del país.

El exterior de la mequita, como notarán su tamaño en las fotos,  ocupa cerca de tres hectáreas  y puede recibir  a unas 80.000 personas en el patio y 25.000 en la sala de oraciones.

 

El diseño se debe al  arquitecto francés Michel Pinseau , comenzando los trabajos de construcción en  julio de 1985 e inaugurada  el 30 de agosto de 1993. En los trabajos de construcción trabajaron unas 2.500 personas y 10.000 artesanos marroquíes, quienes utilizaron  mármol, granito, madera, mosaicos, yeso y otros materiales. Se calcula un costo de construcción  de alrededor de 750 millones de dólares.

 

El edificio en conjunto, dispone de una medersa o madrassa (escuela para estudiar el Coràn), salas de conferencia, hammams o baños turcos utilizados para limpiar el cuerpo y relajarse, bibliotecas especializadas y un estacionamiento subterráneo. Su situación en una península artificial sobre el agua,  se debe a que Hassan II se inspiró en el siguiente versículo del Corán que dice: "El trono de dios se hallaba sobre el agua".

 

Una larga playa en forma de bahía comienza en la mezquita y termina en el faro, pudiendo observar gran cantidad de personas locales disfrutando del agua y el sol.

 

 

Luego de una buena espera, continuamos  nuestro recorrido por el malecón, playas, hoteles y grandes restaurantes por todo el bonito BOULEVARD del CORNICHE donde comenzamos por primera vez a ver “Casas Blancas” (el Ricks Cafè también estaba “Bien Blanco), porque tanto el barrio de la chabola, que dejamos atrás con la mezquita, y las residencias de la antigua medina, solo denota pobreza, suciedad y abandono, todo muy poco turístico.

 

El paseo es agradable, haciendo una corta parada de observación, y utilización de los servicios, en el lujoso “Hotel Le Littoral” durante la hora de almuerzo, para continuar nuestro recorrido por todo el boulevard con un ambiente turístico y local muy distinto. Mucha gente en la playa, es domingo, comiendo en los restaurantes o simplemente paseando por el malecón, muestra un sorpresivo cambio en la percepción del ambiente de Casablanca.

 

Grandes complejos hoteleros y resorts están en proyecto y construcción como el “PESTANA” que pudimos observar de cerca, centros comerciales ANFAPLACE y presenciar lugares como Vip Club, Paradise, Le Jardin, Palace Club, Moana Grill, el reconocido Tahiti Beach Club y muchos más, Le Pilotis, La Taperìa,La Terrazza,Tropicana, Miami Plage,, sumados a salas de cine y teatro, ventas de automóviles lujosos y tiendas de marca, hicieron del paseo una agradable impresión visual al igual que al adentrarnos hacia las lujosas zonas exclusivas residenciales, clubes, mercados y el palacio del rey.

 

Impresionante la entrada  del Club de Golf e Hípico de VAL D`ANFA, plazas pequeñas pero con muchos árboles y flores por toda la ciudad hasta detenernos frente a la sede de gobierno de la región o municipalidad “Region du Grand Casablanca

 

Seguimos a pie por el barrio de los Habous, (Nidara des Habous) conocido como el  distrito de los hombres santos o medina nueva, un barrio construido por los franceses en los años 20, de mucha animación, no sé si por ser domingo, donde pequeñas plazas adornadas de coloridas flores, estrechos caminos o callejuelas contorsionadas,  con impresionantes arcos y puertas de madera, llevándonos de un mercado a otro conocido en árabe como ZOCOS o lugares donde cada uno mantiene exclusividad en un producto. Nuestro guía nos detuvo en el ZOCO de las aceitunas  de olor tan característico, agradable por cierto, que no pudimos evitar la tentación de probarlas. Aceites y especies también es característico de este mercado.

 

 En este barrio se levanta la Mahkama du Pachá, edificio que sirve de tribunal y  salón oficial de recepciones con actividad todo el año y que solo pudimos observar por fuera, con la mezquita central en la Gran Plaza, la Iglesia de Notre Dame de Lourdes, obra de los años 50, y el palacio real, sede oficial cuando el rey visita Casablanca y al que nuestro guía le dedicó un buen tiempo como parte final del tour, sobre todo a su impresionante puerta. El palacio no está abierto al público, y aunque se comenta que tampoco en la plaza se permite visitantes, el guardia de turno nos “invitó” a pasar hasta el frente de la puerta sin ningún inconveniente.

 

De aquí continuamos hasta la gran Plaza Mohammed V, con grandes fuentes y jardines y la mayor concentración de palomas que yo haya visto en la vida y gran cantidad de edificios, la mayoría de ellos de estilo mudéjar de influencia francesa y marroquí, como el Palacio de Justicia, la embajada francesa, edifico de correos y el Banco Nacional.

Al frente el tribunal de primera instancia también con gran cantidad de gente paseando o tomando el sol en un agradable día, y tras otra breve parada cerca del puerto a buscar los típicos recuerdos locales y volver a nuestro barco.

 

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